Nepal está ubicado en los Himalayas, entre India y China, y alberga algunas de las cumbres más altas de la Tierra, destacando el Monte Everest, con 8.850 metros de altura sobre el nivel del mar, así como otros siete de los llamados ochomiles. Nepal es un país multiétnico debido a su situación geográfica, por lo que en Nepal te puedes encontrar gente que tienen rasgos claramente indios, mientras que otros son claramente chinos. Además me llamó la atención que la población que tiene rasgos chinos visten más occidentales que los indios, incluso las mujeres jóvenes van mucho menos tapadas, más occidentalizadas. De esto ya era consciente, pero me llamó la atención que incluso perteneciendo al mismo país y viviendo juntos en una misma cultura, se mantuviese esta diferencia claramente. Respecto a las religiones también hay una mezcla de budismo e hinduísmo que se deja notar a cada paso. En nuestro viaje hemos estado cuatro días en Nepal, y hemos visitado Katmandú, Patan, Baktapur y Nagarkot.
Esta vez voy a contar al viaje que hemos hecho día por día, por alguien pensáis visitar Nepal próximamente y os puede servir de ayuda.
Día 1. Katmandú, o la ciudad fantasma
Llegamos a Katmandú el jueves al medio día. No fue una llegada muy agradable, ya que al bajar del avión, te hacen de rellenar diez mil papeles de entrada a Nepal para poder darte un visado válido durante 15 días, así que con esto ya tardamos casi dos horas (y no exagero) en salir del aeropuerto. Para obtener el visado hace falta una fotografía y 25 dólares americanos (recomiendo llevar dólares en mano porque de otro modo, te cobran 25 euros, así que al cambio sales perdiendo si pagas en euros). Otra recomendación, si necesitáis cambiar dinero a rupias nepalíes, cambiadlo en la oficina de cambio que hay dentro del aeropuerto, antes de haceros el visado (antes de salir), es cambio es mucho mejor que el que te hacen en las casas de cambio en la ciudad.
Cuando por fin logramos todos los visados y salir del aeropuerto, nos esperaba el coche del hotel y fuimos directamente. Llegamos al hotel, y entre que descansamos un poco y que bajamos a comer tranquilamente, nos dieron las 6 de la tarde. En Nepal anochece aún antes que en Delhi, a eso de las 5.30 de la tarde en el mes de abril, así que aunque ya era de noche, no queríamos perder toda la tarde y quedarnos en el hotel, así que decidimos coger un taxi y decirle que nos llevase hasta el centro de Katmandú. A todo esto, Miriam y Jesús se quedaron en el hotel, porque Jesús ya venía malito de Delhi (a alguien le tenía que tocar), aunque por suerte vino un médico muy majo a verle al hotel y a la mañana siguiente ya estaba muchísimo mejor (no adelanto acontecimientos).
Día 2. Everest – Katmandú – Patan – Boudhanath
Después del vuelo nos dirigimos de nuevo hasta la plaza de Durbar Square de Katmandú, donde esta vez sí pudimos pasear tranquilamente. La plaza me impresionó muchísimo (aunque menos que las de Patan y Boudhanath, pero como fuimos de menos a más, todo me impresionaba mucho!). La arquitectura nepalí de los templos y casas era increíble. De Durbar Square sale una calle que da a una plaza muy grande que está llena de puestos de artesanía y antigüedades, comimos en el rooftop de un edificio con unas vistas preciosas de Durbar Square y esta plaza. Miriam no pudo resistir la tentación de bajar mientras los demás nos tomábamos los postres, para hacer unas últimas compras en esta plaza. Mientras, nosotros la observábamos desde lo alto del edificio, está hecha toda una profesional del regateo! :P
Plaza de Durbar Square de Katmandú
Entramos en Boudhanath, que es un templo dedicado a Buddha, como su propio nombre indica, que está como en una placita circular cerrada, el templo en medio y alrededor la plaza circular llena de casas, restaurantes y tiendas. Me llamó muchísimo la atención de este pequeño barrio “chinesco”, estaba súper limpio, super nuevos y cuidados todos los edificios… era como una isla dentro de Katmandú! Esta plaza está llena de gente budista, de repente parece que te encuentras en la “Little china”, y yo me pregunto… “por qué los chinos cuidan muchísimo más las calles, los edificios..??, es
que era exagerada la diferencia entre en interior de esta pequeña plaza y lo que había fuera de ella, era impactante de verdad!”. Nos quedamos un buen rato dentro de este pequeño oasis, hasta que anocheció por completo. La gente hacía muchos rituales, todo el recinto estaba lleno de conos que giraban, y la gente les daba impulso con la mano sin parar para que no dejasen de girar nunca.
Boudanath
Agotados de un día tan intenso y del madrugón que nos habíamos pegado, nos fuimos al hotel a cenar y a descansar.
Día 3. Baktapur – Nagarkot – Pashupatinath - Thamel
Batakpur
Tras pasar unas 3 horas en esta espectacular ciudad, nos dirigimos hacia Nagarkot, que es el puerto de montaña que se supone que tiene las mejores vistas de la cordillera del Himalaya, desde el Kanchenjunja hasta el Everest. Y digo “se supone”, porque nosotros no vimos nada, y es que estaba todo cubierto de esta neblina característica, que no se sabe si es contaminación, calima o qué es… el caso es que nos quedamos sin vistas, y tuvimos que imaginárnoslas. Menos mal que el día anterior habíamos podido disfrutar de las panorámicas del Himalaya y Everest, porque si no, os aseguro que más de uno se hubiese vuelto loco en ese momento (verdad papá? J). De todas formas, el paisaje hasta llegar a Nagarkot es muy muy bonito, y aunque sólo fuese por eso mereció la pena llegar hasta ahí. Estaba todo lleno de terrazas de arrozales, pequeños pueblitos… y por fin después de mucho tiempo pude respirar aire súper puro!! Asi que al menos aproveché para llenarme bien los pulmones, antes de volver a mi queridísima (y contaminada) Nueva Delhi :)
Cuando empezaba a anochecer regresamos hacia Katmandú. Antes de irnos al hotel, decidimos visitar el templo de Pashupatinath, templo hinduista que está a la orilla del río Bagmati, que es sagrado porque desemboca en el río Ganges. Este templo tiene unos gaths que me recordaban mucho a Varanasi, además, también había celebraciones y alguna cremación esa noche. Para terminar el día fuimos a Thamel, el barrio más cosmopolita de Katmandú, lleno de turistas, tiendas, bares y restaurantes con música en vivo. Hicimos algunas compras y ahora sí, regresamos al hotel.
Día 4. Swayambhunath Stupa y vuelta a Delhi
A las 12 habíamos quedado en el hotel con los tíos y los primos, que habían ido a otro lugar aprovechando esa última mañana, y como todo llega a su fin, tocó volver al aeropuerto para regresar a Nueva Delhi.
Sin duda este ha sido uno de los viajes más bonitos que he hecho. Nepal es un país de una gran belleza paisajística, cultural y arquitectónica. Sin lugar a duda me ha quedado visitar Pokara, que debe ser impresionante, lleno de lagos y naturaleza a los pies de la cordillera con las cumbres más altas del mundo. Tal vez vuelva, tal vez no, porque aún me queda muchísimo por visitar en India, y cada vez menos meses de estar por aquí.
Ha sido un viaje maravilloso con la familia. Ellos ya se han marchado, y yo sigo echándoles de menos, pero estoy contenta y feliz por todos los recuerdos bonitos que tengo y que se me vienen a la mente :)
A todos los demás os sigo animando a venir por aquí aunque sólo sea unos días… vaaaamos!! a qué esperaís??? :)